Orígen del Coaching


Desde tiempos muy remotos, el ser humano ha demostrado tener una natural tendencia a buscar su desarrollo personal en las distintas áreas de su vida.

Esto quiere decir que el coaching no es una disciplina que surge en forma espontánea ni se ubica en un momento determinado en la historia de la humanidad.

Si nos ponemos a observar hacia atrás, notaremos que los progenitores de todas las épocas han incentivado a sus hijos a desarrollar su potencial, acompañándolos en el proceso de aprendizaje, ayudándoles a alcanzar su máxima realización personal. Un accionar que surge en forma natural,  espontánea, y que se continúa perpetuando hasta nuestros días. 

En algunos casos, el ser humano ha transitado este camino en soledad, gestionando sus propias emociones, creencias y decisiones en su mundo interior. Situaciones que seguramente le habrán causado confusión, dudas o incertidumbre.

En la actualidad, la presencia de un coach hace más fácil este camino y las probabilidades de que la persona obtenga éxito en sus objetivos aumenta considerablemente. ¡Un viaje más seguro y consciente es posible de emprender!

Si bien no se conoce con exactitud el origen del coaching, podremos entenderlo teniendo en cuenta distintas perspectivas a lo largo de los siglos:

Siglo XIV: El término “Coaching” nacería en un pequeño poblado húngaro conocido como Kocs, famoso porque sus habitantes eran constructores de carruajes.  La historia cuenta que en el siglo XIV, Ana de Bohemia viajó en uno de estos carruajes para encontrarse con su futuro esposo Ricardo II; fue ella quien influyó en el diseño de los carros en Inglaterra.

Un siglo más tarde, los herreros de Kocs incorporaron un sistema de suspensión que convirtieron a estos nuevos vehículos en más seguros, capaces y rápidos. En diferentes países de Europa se popularizaron y fueron adoptando nombres como cocchio, kutshe, coche y kutschen, entre otros.  Bajo esta perspectiva, coaching significa el  tránsito de un viaje, desde el origen hasta donde se quiere llegar.

Williams James profundiza acerca del tema y agrega que el gran desafío del ser humano es romper con esos hábitos para incorporar otros nuevos que nos brinden mayor estabilidad y bienestar.  Es aquí en donde el rol del coach cobra relevancia: acompañar a su coachee para transitar un viaje hacia el cambio y la transformación.

Siglo XV: en relación con el life coaching o coaching de vida, en Europa se pone de moda tener un consejero o asesor que incidía en las decisiones o maneras de actuar de una persona.  De todas formas, el origen más seguro estaría proporcionado por los psicólogos norteamericanos, quienes a partir del uso del diván, acompañaban a sus pacientes en la búsqueda de soluciones para sus problemas personales.

Siglos XV y XVI: Maquiavelo parte de una visión dual del hombre -la acción y el pensamiento-, la cual no le permite alcanzar la perfección por sí mismo. El hombre necesariamente tendrá que descubrir y conocer una nueva consciencia para adquirir unos nuevos comportamientos.

Siglo XVI: Baltasar Gracián escribe acerca de las cualidades del hombre y el disfrute que le ocasiona ir descubriéndolas. “Engáñate o cambia” es uno de sus lemas. El descubrimiento es el fundamento técnico del coaching. La reflexión interna debe considerarse recurrente y progresiva. El coachee tiene que conocerse a sí mismo primero, descubrirse, para luego emprender un profundo viaje hacia su transformación.

Siglo XVIII: en Inglaterra aquellos docentes universitarios que preparaban a los alumnos para rendir sus exámenes eran conocidos como coaches. A su vez, en Norteamérica, los hijos de familias adineradas repasaban sus lecciones en los carruajes con un tutor al cual denominaban coach.

Siglo XIX: Stuart Mill opina que todo hombre que se conoce bien tiene sus objetivos más claros, se siente más seguro, libre y puede superar los entornos destructivos. Por otra parte, para el Existencialismo, el análisis, la descripción del sentido y la contradicción de la vida humana nos permite entender al individuo como un ser libre y su voluntad, como el motor de su vida. El coaching toma de esta corriente la reflexión como complemento inherente a la acción.

Siglo XX: El término proviene de un entorno deportivo de principios del siglo XX.

Cuando un entrenador lograba obtener mayor rendimiento y preparación de su esquí era llamado “coach”. La élite en el tenis y el baloncesto norteamericano se convierte en el mejor campo de acción del coaching orientado hacia el éxito, superando las adversidades del entorno con la fuerza interior.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial surge una perspectiva orientada hacia los resultados, hoy denominada Coaching profesional, ejecutivo u organizativo. Estados Unidos y Japón comienzan a emplear esta técnica como método de autoafirmación en las decisiones a seguir.

La principal figura del coaching empresarial es John Whitmore cuando transforma los principios de Tim Gallwey en clave de management y es aplicada con éxito en las empresas inglesas.