Fiorella Echevarría

“Estuve buscando varias escuelas donde podría estudiar coaching desde una visión más humanizada y pueda conectar con todo mi ser, fue así como llegue a Nanka que más que una escuela como tal se ha convertido en una confraternidad que me permite trabajar en mi misma, abrazando y amando cada fibra de mi ser. Me llevo para siempre las técnicas y herramientas para mi evolución personal. Agradecida con la vida por la experiencia maravillosa”

Estudiante de la generación 16  2020-2021